Montando en una montaña rusa
No hay nada malo en sentirse en el filo del precipicio para ver con total claridad el horizonte y poder trazar unos objetivos por los que luchar, por los que pelear y trabajar, por los que trazarse un camino.
Cuando una semi-reunión de curro se convierte en una apuesta firme, en una inyección de moral y confianza, en una planificación de futuro, de superación personal.
Cuando echar unas risas con los amigos es algo no planeado, inesperado…
Un gran amigo me dijo hace poco que la valentía no es no tener miedo, sino que la valentía consistía en enfrentarse a él.